Ley preconstitucional con la que Adolfo Suarez sin mayoría absoluta dirigió el nacimiento de la Constitución y permitió a Felipe González conseguir varias mayorías absolutas. La excepción en la intención de los creadores de la ley electoral se volvió a cumplir con Aznar y Rajoy. Zapatero gobernó perfectamente con mayorías simples dos legislaturas. Y ahora el 20 de diciembre del 2015 ha confirmado que la ley electoral es inocua. ¡Increíble!, ¡inaudito! La fragmentación del parlamento español en estas elecciones es el resultado de nuestro desorden a causa de la crisis económica y social, confirmada por los resultados electorales, ni siquiera (pienso) es culpa de la circunscripción provincial y el sistema D’Hondt. Hay paganos y aprovechados de la ley electoral pero la mayoría de los españoles tenemos un diagnóstico seguro para saber lo que nos pasa: si alegría mayoritaria por el cambio en el 82, resignación mayoritaria en el 12 o un desbarajuste nada simple en la...