o Articulo enviado al periódico El País en el año 2004. Al no ser publicado y puesto que el tema desarrollado en el no lo había escrito en Globalogía hasta ese momento, en el libro aparece modificado en el capitulo La Síntesis Se Cumplirá Por. Aquí está tal y como debió ser publicado.
Los terroristas han creído encontrar en el medio audiovisual, la manera de crear terror. Pero el secuestro, el asesinato, la violencia gratuita sobre indefensos, al unirse a la imagen tiene consecuencias negativas, que no han previsto.
La muerte no sirve para nada. Si el asesinato de un justo es una perdida para la Humanidad, la ejecución de un asesino confeso es matar conocimiento y perder al mismo tiempo la referencia de lo que no se debe ser. Estaríamos mejor si Martin Luther King siguiera vivo así como los hermanos Kennedy. Pero también si Hitler y Mussolini como representantes de la Maldad no hubiesen muerto al final de la II Guerra Mundial, y sí de viejos en una celda. Los asesinos individuales de dirigentes políticos o sociales así como los dictadores del siglo XX perdieron. Utilizaron la muerte como medio para conseguir un fin que no se ha cumplido en su mayor parte, incluso Stalin que en vida se aprovechó de la muerte, hoy su estado no existe. Millones de muertos en el siglo pasado para nada, casi todos inocentes, algunos culpables, pero da igual, infinidad de posibilidades truncadas. Un terrorista que se salvo fue Nelson Mandela ¿Qué seria hoy de Sudáfrica sin el?, ¿Cuántos Mandela habrían entre algunos culpables y millones de inocentes que perecieron en el siglo XX?
El terror es algo que precede, un rumor, miedo confuso de masacres anteriores. Se siembra para que con el tiempo de su fruto. La Historia está llena de actos terroríficos, conscientemente o no, de personajes que utilizaron el terror y recogieron el fruto en forma de territorios, prebendas y fama. Incontables batallas y guerras se ganaron por el terror que precedía a los ejércitos del Cid, Gengis Khan, Alejandro Magno, etc. Todo acto de terror contra inocentes o culpables indefensos es crear las condiciones para recoger los beneficios de la huida, desunión y resignación de los que pueden ser victimas en el futuro. Los terroristas hacen explotar coches para matar inocentes y sembrar el miedo y hacer pensar que en el futuro puede ser cualquiera. Cuando el terror es provocado por dictadores o incluso por Estados Democráticos, las pretensiones son las mismas; sembrar miedo para el futuro. Quien mata sistemáticamente a inocente o culpables indefensos pasan a ser primitivos o mejor, fantoches primitivos.
Las mutaciones se incorporan, nunca sustituyen o eliminan lo anterior sino que reduce las anteriores partes humanas para hacer hueco a lo nuevo. La evolución humana es una acumulación de mutaciones; convertirse en bípedos, hablar, dominar el fuego, democracia, la imagen. Se puede vivir a gatas, sin hablar, sin estufas, en dictaduras, sin medios de comunicación: Como opción individual es viable, pero como obligación es imposible. A las quejas habituales de que en televisión no hay programas que valga la pena verlos, se suele contestar que apague el televisor, y esto es como decir; viva usted a gatas, no hable, pase frío, o viva oprimido. Ha habido y habrá mutaciones físicas, psíquicas, sociales, tecnológicas, los medios audiovisuales son una mas, que se ha incorporado a la Humanidad.
Pues bien, si admitimos la imagen como una de las mutaciones del presente y mas concretamente la imagen en tiempo real, el terror provocado por la muerte no precede, ni es confuso, tiene nombre y apellidos, incluso se vanagloria del acto. Crea poco terror y mucha indignación y lo más importante, pone en marcha los medios para la defensa y el ataque contra los asesinos, La prueba de que el ser humano tiene la imagen incorporada a su ser, es que la mutación está consolidada; si nos enteramos por los medios escritos que en Sebrenica hay siete mil muertos con las manos atadas y con tiros en la cabeza, inmediatamente sabemos que por allí ha pasado un fantoche primitivo. Las imágenes de las Torres Gemelas como máxima expresión de todo lo anterior certifican; que Bin Laden es un asesino para siempre y las posturitas en los videos reclamándolos, prueba de un fantoche y que crea que el acto brutal creará terror en el futuro, prueba de su mente primitiva. La mutación le pasará por encima a el y a todos los que usen la muerte de inocentes o culpables indefensos.
La muerte no sirve para nada bueno y el terror al ser algo que precede ha cambiado de entidad al incorporarse la imagen al ser humano. El hecho de que el terror no preceda tiene varias consecuencias para los que lo sufren y para quienes lo ejecutan, independientemente de si son inconscientes o lo hacen a sabiendas, en los dos casos el terror provoca indignación y a continuación reacción. Si se matan inocentes o culpables indefensos con el propósito de que respondan, provoca una espiral de violencia que se contrapone a la espiral de la vida, por tanto estamos hablando de la Maldad. La muerte no sirve para nada bueno y quien la ejecuta debe pagar un precio, no con su muerte sino con la cárcel. Los malos, como parte de la Humanidad no se pueden eliminar pero si reducir y encerrar para estudiarlos y aprender, para poder evitar en el futuro la mayor cantidad de muertes. La mutación de la imagen en el ser humano pasará factura a todos los que usen la muerte; las mutaciones anteriores permanecen, los que se opusieron y quienes las utilizaron para matar en espirales de Maldad no lo consiguieron, pues el mundo sigue y seguirá su camino pasando por encima de los asesinos.
¿Podemos hacer algo más de lo que hacemos en la actualidad para ayudar a la parte positiva de la evolución? Sin duda, y la respuesta hay que buscarla en el pasado; al igual que para poder entendernos bien, a las palabras se le creó un marco (Gramática) a la imagen hay que darles unas reglas para que unos cuantos con imágenes de muertos, no nos hagan cambiar a la espiral sin futuro y como la imagen nos afecta a todos y a todo, necesitamos un marco legal donde la imagen que ya es ley tenga un reglamento coherente. La imagen es ley; si un antiglobal sale en los medios de comunicación rompiendo escaparates; los antiglobales son violentos y si un policía sale pegando a un transeúnte, es la policía la que aparece como violenta. Son necesarias unas reglas para evitar que unos pocos provoquen el castigo sobre muchos. Los medios audiovisuales afectan a todas las partes humanas y confluyen en ellos la política, la economía, la sociedad, junto a la información, opinión, crítica, diversión, más todas las que no he nombrado, hasta llegar casi a la totalidad. Demasiada complejidad y diversidad como para digerirla, si no es mediante reglas simples.
Cuando las naciones no eran democráticas competían en bloque con el vecino y era la guerra por territorios, las empresas globales compiten en bloque entre ellas y es la guerra (y su terminología) por el mercado, y cuando las cadenas de TV compiten lo hacen en bloque contra otras y es la guerra por la audiencia. No se puede ver dos cadenas de TV a la vez aunque se haga zapping. Además intentaran fidelizar a los telespectadores con imágenes de impacto. La complejidad de un estado se resolvió con la división de la totalidad en partes. Por tanto la complejidad de los medios de comunicación se puede digerir si cada cadena emite la diversidad. Tanto las cadenas publicas como las privadas, sean de la ideología que sean deben programar unos mínimos de los contrarios políticos o ideológicos; como debates, coloquios y propaganda electoral, para que no pase lo que alguien a publicado y con razón “Que los políticos juegan en campos vacíos”. Esto se puede resolver subvencionando con unos mínimos las cadenas privadas y con esos mínimos a las públicas, pero en vez de subvenciones: Publicidad. Unas reglas justas en el plano económico, político y social, para que todos estemos informados al no poder evitar ver a los contrarios. Si convirtiéramos a las empresas audiovisuales en democracias, se renovarían periódicamente, no lucharías en bloque entre ellas. En definitiva digerir la complejidad con reglas simples y conocidas. Las naciones pasaron de ganar o perder territorios a conseguir riquezas y las cadenas de TV pasarían de ganar o perder audiencias a aumentar la tarta de espectadores, pero sobre todo la veracidad gracias a la emisión de toda la diversidad.
Los muertos inocentes o culpables indefensos, debe aparecer en todos los medios como la verdad solo la verdad y toda la verdad, y el culpable o culpables lo serán para siempre y no importará de qué país parta la emisión. Las imágenes viajan por el planeta y el causante del terror mediante la muerte sufrirá la indignación de la mayoría y luego la defensa del sistema Democrático, con la ley en la mano y solo la ley. No hay mayor ofensa para los que pretenden crean terror, que las Estados Democráticas funcionen bien y si las partes de ellos a su vez funcionan bien, más rápido les pasara por encima la mutación de la imagen.
Los terroristas han creído encontrar en el medio audiovisual, la manera de crear terror. Pero el secuestro, el asesinato, la violencia gratuita sobre indefensos, al unirse a la imagen tiene consecuencias negativas, que no han previsto.
La muerte no sirve para nada. Si el asesinato de un justo es una perdida para la Humanidad, la ejecución de un asesino confeso es matar conocimiento y perder al mismo tiempo la referencia de lo que no se debe ser. Estaríamos mejor si Martin Luther King siguiera vivo así como los hermanos Kennedy. Pero también si Hitler y Mussolini como representantes de la Maldad no hubiesen muerto al final de la II Guerra Mundial, y sí de viejos en una celda. Los asesinos individuales de dirigentes políticos o sociales así como los dictadores del siglo XX perdieron. Utilizaron la muerte como medio para conseguir un fin que no se ha cumplido en su mayor parte, incluso Stalin que en vida se aprovechó de la muerte, hoy su estado no existe. Millones de muertos en el siglo pasado para nada, casi todos inocentes, algunos culpables, pero da igual, infinidad de posibilidades truncadas. Un terrorista que se salvo fue Nelson Mandela ¿Qué seria hoy de Sudáfrica sin el?, ¿Cuántos Mandela habrían entre algunos culpables y millones de inocentes que perecieron en el siglo XX?
El terror es algo que precede, un rumor, miedo confuso de masacres anteriores. Se siembra para que con el tiempo de su fruto. La Historia está llena de actos terroríficos, conscientemente o no, de personajes que utilizaron el terror y recogieron el fruto en forma de territorios, prebendas y fama. Incontables batallas y guerras se ganaron por el terror que precedía a los ejércitos del Cid, Gengis Khan, Alejandro Magno, etc. Todo acto de terror contra inocentes o culpables indefensos es crear las condiciones para recoger los beneficios de la huida, desunión y resignación de los que pueden ser victimas en el futuro. Los terroristas hacen explotar coches para matar inocentes y sembrar el miedo y hacer pensar que en el futuro puede ser cualquiera. Cuando el terror es provocado por dictadores o incluso por Estados Democráticos, las pretensiones son las mismas; sembrar miedo para el futuro. Quien mata sistemáticamente a inocente o culpables indefensos pasan a ser primitivos o mejor, fantoches primitivos.
Las mutaciones se incorporan, nunca sustituyen o eliminan lo anterior sino que reduce las anteriores partes humanas para hacer hueco a lo nuevo. La evolución humana es una acumulación de mutaciones; convertirse en bípedos, hablar, dominar el fuego, democracia, la imagen. Se puede vivir a gatas, sin hablar, sin estufas, en dictaduras, sin medios de comunicación: Como opción individual es viable, pero como obligación es imposible. A las quejas habituales de que en televisión no hay programas que valga la pena verlos, se suele contestar que apague el televisor, y esto es como decir; viva usted a gatas, no hable, pase frío, o viva oprimido. Ha habido y habrá mutaciones físicas, psíquicas, sociales, tecnológicas, los medios audiovisuales son una mas, que se ha incorporado a la Humanidad.
Pues bien, si admitimos la imagen como una de las mutaciones del presente y mas concretamente la imagen en tiempo real, el terror provocado por la muerte no precede, ni es confuso, tiene nombre y apellidos, incluso se vanagloria del acto. Crea poco terror y mucha indignación y lo más importante, pone en marcha los medios para la defensa y el ataque contra los asesinos, La prueba de que el ser humano tiene la imagen incorporada a su ser, es que la mutación está consolidada; si nos enteramos por los medios escritos que en Sebrenica hay siete mil muertos con las manos atadas y con tiros en la cabeza, inmediatamente sabemos que por allí ha pasado un fantoche primitivo. Las imágenes de las Torres Gemelas como máxima expresión de todo lo anterior certifican; que Bin Laden es un asesino para siempre y las posturitas en los videos reclamándolos, prueba de un fantoche y que crea que el acto brutal creará terror en el futuro, prueba de su mente primitiva. La mutación le pasará por encima a el y a todos los que usen la muerte de inocentes o culpables indefensos.
La muerte no sirve para nada bueno y el terror al ser algo que precede ha cambiado de entidad al incorporarse la imagen al ser humano. El hecho de que el terror no preceda tiene varias consecuencias para los que lo sufren y para quienes lo ejecutan, independientemente de si son inconscientes o lo hacen a sabiendas, en los dos casos el terror provoca indignación y a continuación reacción. Si se matan inocentes o culpables indefensos con el propósito de que respondan, provoca una espiral de violencia que se contrapone a la espiral de la vida, por tanto estamos hablando de la Maldad. La muerte no sirve para nada bueno y quien la ejecuta debe pagar un precio, no con su muerte sino con la cárcel. Los malos, como parte de la Humanidad no se pueden eliminar pero si reducir y encerrar para estudiarlos y aprender, para poder evitar en el futuro la mayor cantidad de muertes. La mutación de la imagen en el ser humano pasará factura a todos los que usen la muerte; las mutaciones anteriores permanecen, los que se opusieron y quienes las utilizaron para matar en espirales de Maldad no lo consiguieron, pues el mundo sigue y seguirá su camino pasando por encima de los asesinos.
¿Podemos hacer algo más de lo que hacemos en la actualidad para ayudar a la parte positiva de la evolución? Sin duda, y la respuesta hay que buscarla en el pasado; al igual que para poder entendernos bien, a las palabras se le creó un marco (Gramática) a la imagen hay que darles unas reglas para que unos cuantos con imágenes de muertos, no nos hagan cambiar a la espiral sin futuro y como la imagen nos afecta a todos y a todo, necesitamos un marco legal donde la imagen que ya es ley tenga un reglamento coherente. La imagen es ley; si un antiglobal sale en los medios de comunicación rompiendo escaparates; los antiglobales son violentos y si un policía sale pegando a un transeúnte, es la policía la que aparece como violenta. Son necesarias unas reglas para evitar que unos pocos provoquen el castigo sobre muchos. Los medios audiovisuales afectan a todas las partes humanas y confluyen en ellos la política, la economía, la sociedad, junto a la información, opinión, crítica, diversión, más todas las que no he nombrado, hasta llegar casi a la totalidad. Demasiada complejidad y diversidad como para digerirla, si no es mediante reglas simples.
Cuando las naciones no eran democráticas competían en bloque con el vecino y era la guerra por territorios, las empresas globales compiten en bloque entre ellas y es la guerra (y su terminología) por el mercado, y cuando las cadenas de TV compiten lo hacen en bloque contra otras y es la guerra por la audiencia. No se puede ver dos cadenas de TV a la vez aunque se haga zapping. Además intentaran fidelizar a los telespectadores con imágenes de impacto. La complejidad de un estado se resolvió con la división de la totalidad en partes. Por tanto la complejidad de los medios de comunicación se puede digerir si cada cadena emite la diversidad. Tanto las cadenas publicas como las privadas, sean de la ideología que sean deben programar unos mínimos de los contrarios políticos o ideológicos; como debates, coloquios y propaganda electoral, para que no pase lo que alguien a publicado y con razón “Que los políticos juegan en campos vacíos”. Esto se puede resolver subvencionando con unos mínimos las cadenas privadas y con esos mínimos a las públicas, pero en vez de subvenciones: Publicidad. Unas reglas justas en el plano económico, político y social, para que todos estemos informados al no poder evitar ver a los contrarios. Si convirtiéramos a las empresas audiovisuales en democracias, se renovarían periódicamente, no lucharías en bloque entre ellas. En definitiva digerir la complejidad con reglas simples y conocidas. Las naciones pasaron de ganar o perder territorios a conseguir riquezas y las cadenas de TV pasarían de ganar o perder audiencias a aumentar la tarta de espectadores, pero sobre todo la veracidad gracias a la emisión de toda la diversidad.
Los muertos inocentes o culpables indefensos, debe aparecer en todos los medios como la verdad solo la verdad y toda la verdad, y el culpable o culpables lo serán para siempre y no importará de qué país parta la emisión. Las imágenes viajan por el planeta y el causante del terror mediante la muerte sufrirá la indignación de la mayoría y luego la defensa del sistema Democrático, con la ley en la mano y solo la ley. No hay mayor ofensa para los que pretenden crean terror, que las Estados Democráticas funcionen bien y si las partes de ellos a su vez funcionan bien, más rápido les pasara por encima la mutación de la imagen.
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