Si todos los caminos emprendidos para solucionar un problema (Crisis griega y europea) no dan un resultado positivo, siempre se puede recurrir a la “Receta Democrática”. Esta receta democrática que describo en mi libro Globalogía es la respuesta del Presidente de Grecia. Bien. Tal vez sea la única manera de poner en circulación un Euro de verdad e iniciar el camino hacia el futuro. Ante el nuevo órdago del referéndum griego, hay que recordar que la retirada del anterior les dio a los mercados financieros una complacencia que al final no sirvió de nada, como se comprueba con el corralito implantado en Grecia.