La Canciller Merkel y su Ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble no debe de haber leído el Quijote y si lo han leído se quedaron atrapados en el Bálsamo de Fierabrás. Esto explicaría el empecinamiento de aplicar los recortes al principio de siglo, en los años intermedios, en los años 2014, 2015, solo en Alemania, a los demás poco a poco, a todos a la vez, cuando EEUU le dio a la manivela de los billetes, cuando finalizó, con el QE europeo. Y concluyo la serie interminable de aplicación del Bálsamo de Fierabrás con la última aplicación: ha dicho el Ministro de Finanzas de Alemania que por la llegada masiva de emigrantes a Europa, debemos ajustar las cuentas para que no aumente el déficit. La pregunta del título tiene una respuesta sencilla: cualquier remedio no sirve para todo, con el agravante de que el Bálsamo de Fierabrás no sirve para nada.