La Canciller Merkel y su Ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble no debe de haber leído el Quijote y si lo han leído se quedaron atrapados en el Bálsamo de Fierabrás. Esto explicaría el empecinamiento de aplicar los recortes al principio de siglo, en los años intermedios, en los años 2014, 2015, solo en Alemania, a los demás poco a poco, a todos a la vez, cuando EEUU le dio a la manivela de los billetes, cuando finalizó, con el QE europeo. Y concluyo la serie interminable de aplicación del Bálsamo de Fierabrás con la última aplicación: ha dicho el Ministro de Finanzas de Alemania que por la llegada masiva de emigrantes a Europa, debemos ajustar las cuentas para que no aumente el déficit.
La pregunta del título tiene una respuesta sencilla: cualquier remedio no sirve para todo, con el agravante de que el Bálsamo de Fierabrás no sirve para nada.
Otra vez gracias a Joyce por el once. Cincuenta y siete temas verbales y otros. Aparece un monstruo antiguo. Es grande, fuerte, analfabeto, ataca a los débiles, se hace amigo de los fuertes, enviste a los vecinos y le es suficiente para comunicarse con ciento cuarenta caracteres. El Berlusconi descrito por Umberto Eco se ha transformado en Donald Trump. Para visualizar el monstruo hay que superponer la cara de Mussolini y Trump. Si Mussolini fue el drama, Trump será el vodevil. Los pucheros de Donald Trump como signo de fantoche primitivo. Un año de primarias para un vasto país: pasado perfecto. Un año de primarias con autopistas: presente imperfecto. ¿Cómo adecuar las reglas al presente entre un pato cojo y un sin pato? ¿Por qué las grandes crisis generan monstruos? Las crisis suaves permiten a los listos poder evolucionar mientras que en las graves perecen y los que están en los márgenes por hábiles, rápidos, brutos, grandes o diminutos sobresalen y eng...
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