El dinero es un caballo desbocado, un pura sangre, necesita una silla, el legislativo; un jinete con fusta, el ejecutivo; un bocado, justicia, y como es un caballo ganador, para que la carrera global sea justa debe ser un hándicap; unos kilos de peso extra: impuestos. Con esta carrera ganaremos todos: el pura sangre, porque a pesar de los kilos de más tiene instinto ganador y cojera la cuerda; también los políticos, jinetes, que al llevar silla con fusta y bocado al final de las bridas no caerán por corrupción; y los más necesitados, con los kilos de impuestos, comida, colegios, sanidad, infraestructuras: un bienestar mundial. No se puede impedir la libertad, y el dinero, así vertebrado, será democrático, competitivo, justo, ordenado y todos progresaremos.