Al pura sangre del dinero le cuadra bien el hándicap de la síntesis, a
esta del comercio le vendría mejor una carrera de cuadrigas: es más pesado que
el dinero, transporta mercancías y cuando se rompe una o varias se llena todo
de animales locos o género muerto con bichitos vivos. Algunos dueños de cuadrigas
usan el látigo, no para que corran más sus neuronas, sino para liárselo al
cuello del competidor; o poner pinchos en el eje de las ruedas para que no se
les acerquen. Un hándicap de cuadrigas es lo que se necesita, porque a más
caballos y género, más rapidez. La silla son las reglas: legislativo; un
director de carrera: ejecutivo; un juez, justicia. Un peso extra por
participar: a mayor peso, más impuestos sociales y más control, ya que el dueño
de una cuadriga puede comprar al juez y al director de carrera así como al legislativo
entero y hacerse dueño de los terrenos donde participan. Y mientras tanto transmiten
la carrera por televisión, que por casualidad también es suya. Hay muchos
dueños de cuadrigas con el mismo instinto: se necesitan controles externos,
internos y trasversales.
Otra vez gracias a Joyce por el once. Cincuenta y siete temas verbales y otros. Aparece un monstruo antiguo. Es grande, fuerte, analfabeto, ataca a los débiles, se hace amigo de los fuertes, enviste a los vecinos y le es suficiente para comunicarse con ciento cuarenta caracteres. El Berlusconi descrito por Umberto Eco se ha transformado en Donald Trump. Para visualizar el monstruo hay que superponer la cara de Mussolini y Trump. Si Mussolini fue el drama, Trump será el vodevil. Los pucheros de Donald Trump como signo de fantoche primitivo. Un año de primarias para un vasto país: pasado perfecto. Un año de primarias con autopistas: presente imperfecto. ¿Cómo adecuar las reglas al presente entre un pato cojo y un sin pato? ¿Por qué las grandes crisis generan monstruos? Las crisis suaves permiten a los listos poder evolucionar mientras que en las graves perecen y los que están en los márgenes por hábiles, rápidos, brutos, grandes o diminutos sobresalen y eng...
Comentarios
Publicar un comentario