(3,65 % de impuesto por exceso de velocidad)
De cómo secuenciemos el tiempo en la tasa que se le debe imponer al movimiento del dinero en los mercados así se resolverá de bien o de mal. Si no se le impone ningún impuesto es como decir que todo el campo es orégano para el mercado. Esta es la situación actual y el derrumbe del mercado es la demostración de que la libertad total no existe porque se convierte en libertinaje. Se podría regular excesivamente y las consecuencias serian igual de desastrosas. Encontrar el punto medio aristotélico es el fin de toda ley que se precie, y para mantener aproximadamente en el centro la balanza hay que reformar la ley cada cierto tiempo. Como el mercado no tiene prácticamente leyes que le controlen y los impuestos a este mercado continuo son prácticamente inexistentes, es menester hacerles entrar por la puerta de la razón. La tasa “Tobin” o la de poner un Euro, o un Dólar cada vez que se ejecuta una transferencia o compraventa en el mercado es positiva; pero no incide en la base principal del problema, que no es otro que el exceso de velocidad en las operaciones de la bolsa, continuo o discontinuo y lo que no son bolsas. Estas propuestas que están encima de la mesa de los dirigentes actuales, no son suficientes como he mencionado, además que se les ve “a los dirigentes” incapaces de imponerles unas leyes mínimas a estos cuatro manda manes en la sombra que son los culpables de los vaivenes bursátiles.
El monto total de las operaciones en las bolsas y mercados financieros es superior a la suma total de la economía real. Esta barbaridad tiene consecuencias negativas. La economía real no puede soportar una parte virtual más grande que ella, pues el traslado de los vaivenes económicos pasa a ser reales para las personas, estén o no estén relacionados con el mercado del dinero. En la actualidad el mercado es aire y solo aire, es verdad que no se puede vivir sin él, pero los exceso son malos en todo. No se puede volver al pasado, pero si deseamos un futuro mejor no cabe duda de que la ley debe entrar en los mercado para que este no pase ciertos límites y de que los impuestos necesarios se les impongan para que una parte de la economía virtual pase mediante estos impuesto a ser real; y con esta realidad, mantener pensiones dignas, educación de calidad y una sanidad dignas de tan nombre. Un impuesto por velocidad, mejor dicho, por exceso de velocidad y mi propuesta es la siguiente.
Un impuesto por operación de venta de 3,65 % de Euros si la venta se ha realizado en el mismo día que la compra y descontar un céntimo cada día que permanezca los títulos en poder del comprador, para llegado el año si el comprador vende no pagase este impuesto. Es una propuesta, puede ser mayor la cantidad o el tiempo o los dos a la vez, y debe ser fácil su reforma para mejorarlo si se presentan problemas.
Este impuesto no debe ser incompatible con la tasa “Tobin” y otros sino complementario. Como he expuesto, al año de permanecer los títulos o bonos o lo que fuese en poder del comprador, este no pagaría el impuesto. La base por tanto de este impuesto es la estabilidad, la sostenibilidad, en definitiva la economía real. La cantidad elegida es pura lógica, no hace falta que sea muy grande además de fácil de recordar y sencilla de aplicar, otra cosa es la voluntad de los que mandan y si tienen poder real para imponer este impuesto u otro. No es incompatible con las otras opciones de las que se está hablando por que este impuesto no tiene como base la recaudación, sino el freno necesario para las estampidas de capital que entran y sales de fronteras físicas y virtuales como Pedro por su casa. La globalización no debe ser el todo con las partes agredidas entre ellas y si fusionadas por leyes para que el todo sea más que la suma de las partes.
Quien desee saber más sobre esta síntesis global pueden leer mi libro Globalogía, en el, desarrollo los organismos necesarios para poder gobernar la globalización, que no es solo la posibilidad o necesidad de gobernar la totalidad, como de crear los organismos necesarios para que las partes tengan coherencias general en el todo global.
Este impuesto del 3,65 % por exceso de velocidad en la compra venta de títulos daría coherencia al sistema financiero mundial, al no impedir la libre circulación de capitales al mismo tiempo que primaria a los inversores que apostasen por la creación en el tiempo de riqueza. Carecería sin importancia el producto, ya fuese financiero y solo financiero o una inversión para desarrollar un negocio de patatas.
Otra vez gracias a Joyce por el once. Cincuenta y siete temas verbales y otros. Aparece un monstruo antiguo. Es grande, fuerte, analfabeto, ataca a los débiles, se hace amigo de los fuertes, enviste a los vecinos y le es suficiente para comunicarse con ciento cuarenta caracteres. El Berlusconi descrito por Umberto Eco se ha transformado en Donald Trump. Para visualizar el monstruo hay que superponer la cara de Mussolini y Trump. Si Mussolini fue el drama, Trump será el vodevil. Los pucheros de Donald Trump como signo de fantoche primitivo. Un año de primarias para un vasto país: pasado perfecto. Un año de primarias con autopistas: presente imperfecto. ¿Cómo adecuar las reglas al presente entre un pato cojo y un sin pato? ¿Por qué las grandes crisis generan monstruos? Las crisis suaves permiten a los listos poder evolucionar mientras que en las graves perecen y los que están en los márgenes por hábiles, rápidos, brutos, grandes o diminutos sobresalen y eng...
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