Siempre hay lugar y momentos para la
ignorancia al igual que siempre hay personas indispuestas para el saber. El que coincida en este momento y
lugar llamado Europa las personas que la dirigen con las indispuestas para el saber: es para llorar.
Dice la Canciller Angela Merkel que Alemania hizo sus recortes, implanto la
austeridad y a consecuencia de ello muchos alemanes lo pasaron mal. ¿Cuántos
alemanes se suicidaron señora Merkel? ¿Cuántos jóvenes alemanes emigraron?
¿Cuántos alemanes perdieron el trabajo, el piso y la esperanza? Cuando se
quiere encontrar razones sin tenerla se pasa a la sinrazón.
Ya dije en otra pieza de este blog que Helmut
Kohl sabía que el momento de la reunificación alemana se debía hacer a lo
bestia una vez caído el muro de Berlín. Porque la vida Sra. Merkel, no avanza a
pasos iguales y si a trompicones y aceleraciones como hizo Adolfo Suarez un jueves Santo. Dimita Sra.
Merkel, el motivo: la ignorancia. Europa necesita una moneda entera, protectora
y con mala leche. Bichos desde fuera
atacan a los polluelos bajo el ala Euro y usted los deja en la intemperie. Acelere para completar el Euro y que no le
pase como a Gorbachov, y me temo que no
sabe. Que no sabe por qué tiene que acelerar,
no sabe por qué el caos se tragó al mandatario Soviético.
Dimita Sra. Merkel. No porque
legalmente podamos pedírselo desde el sur, aunque las decisiones que toma se
sienten como si estuviésemos viviendo en Múnich y si fuesen buenas decisiones
pues qué bien, pero no, no da ni una a derecha. Esto es pura casualidad, digo
lo de derecha, pues los que no se enteran, no son necesariamente de derecha,
pero mire por dónde los dirigentes actuales de Europa es una concentración de
ignorantes apelotonados en un espacio ideológico diminuto. No sé cómo pueden
respirar esos aires tan viejos y viciados.
Se cambian a la razón del crecimiento económico el
Presidente de la Reserva Federal, el F.M.I, infinidad de intelectuales de
derechas y Japón acaba de decidir crear dinero, el 30% más de su masa monetaria
con el 2% de inflación como termómetro para el freno. El gobierno japonés
quiere proteger a sus ciudadanos después de quince años. ¿Señora Merkel va a
esperar quince años para entrar en razón?
Los sabios que están cambiando le están dando pistas de por dónde debe
rectificar para que se una a ellos.
El ex Canciller alemán Sr. Schröeder,
su antecesor, se marchó a las zonas inundadas de su país para convivir con los
afectados y luego se fue a Bruselas para reclamar fondos europeos para las
zonas desbastadas. Seguro que defendió los intereses alemanes con pasión, por
el olor a barro que se le debió entrar en el alma. Sra. Merkel baje a Grecia,
Portugal, Italia, España y viva un desahucio, visite un colegio sin comedor, apúntese
al paro y vera como aprende a defender a los europeos.
Se le acusa desde la desesperación de
ser nacionalista alemana, no lo es, no toma las decisiones que toma por alemana
sino por tozuda. Se le acusa de actuar como un dirigente de la época oscura, no
es así, tomas las decisiones sin tener en cuenta todos los datos y cuando los
resultados de su política son adversos a lo esperado a priori, da más fuerte
con la esperanza de que se cumplan los objetivos. Se le acusa de tener mucho
poder y es verdad la pena es que lo utiliza mal, si lo utilizase bien no nos
quejaríamos y caeríamos en la dependencia alemana.
Por el bien de Europa dimita Sra.
Merkel, y de paso a otro líder de su partido o convoque elecciones en Alemania
para que respiremos en el sur. El otoño está muy lejos, háganos el favor de
marcharse antes para que un nuevo dirigente le de a la manivela del dinero y
nos saque de este infierno.
Se le han dirigido críticas tan
certeras como que no puede propugnar recortes en todos los países a la vez.
Fíjese bien y lea a un alemán que dijo: La cantidad cambia las cosas de
cualidad “Hegel”. Inmanuel Kant definió el “hecho en sí” y fíjese en el
destrozo del sur, imperativo categórico suficiente para marcharse. El hecho en
sí es pobreza por su culpa, por ignorante, no sabe las lecciones que en su
propia lengua están escritas.
En Globalogía hice un elogio de Europa
y la puse como ejemplo para el mundo ¡maldita sea! Me equivoque, no, usted se
ha equivocado. Yo dije que Europa era un ser en crecimiento, un ser amorfo que
un día necesitará una cabeza para dirigir todo el cuerpo en crecimiento, en
lugar de eso Sra. Merkel usted a obstruido las arterias económicas no por un tiempo para sanar las
heridas en el sur. Ha puesto un torniquete permanente impidiendo que llegue la
savia dinero para crecer. Ha comprometido la evolución de Europa hacia la
creación de una cabeza pensante (presidente elegido).
Me queda la esperanza de que los dos
pasitos para adelante y uno para atrás, que así es la evolución, nos permitirá
avanzar y usted Sra. Merkel será el
pasito atrás necesario para hacer más completa esta Europa exhausta y enferma
por culpa de una parte (usted) que no sabe que el cuerpo está enfermo en su
totalidad.
No, no le quiero echar más culpas, sólo
lo más importante la ignorancia, no se entera de nada ni los que le acompañan.
Y por supuesto no se entera de las críticas que le hacemos desde todos los
medios, no espero por tanto que me lea Sra. Merkel ¡qué pena!
Me voy a despedir con una frase que
Inmmanuel Kant le dijo a otro filosofo: Ten cuidado por si te ven hablar con un
idiota porque pensaran que los dos sois idiotas. Esto demuestra que el nivel de
las conversaciones las maca el más idiota. Sra. Merkel sea transcendental y
dimita, ejecute una akrasia imposible.
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