La vida es evolución, una espiral de menor a mayor. Una dialéctica repetitiva por elevación; una espiral con un error y dos aciertos en cada cierre de vuelta, más espirales por sectores y conjunto de sectores. Estamos en el cierre de la última vuelta, que dará paso a un principio de la siguiente. Los dirigentes han asumido la globalización como síntesis, pretenden completar la vuelta pero cometen un error, la están cerrando en falso. No han completado la espiral por sectores y conjunto de sectores y sobre todo no han completado la dialéctica de la totalidad por confundir la síntesis con la tesis.
Otra vez gracias a Joyce por el once. Cincuenta y siete temas verbales y otros. Aparece un monstruo antiguo. Es grande, fuerte, analfabeto, ataca a los débiles, se hace amigo de los fuertes, enviste a los vecinos y le es suficiente para comunicarse con ciento cuarenta caracteres. El Berlusconi descrito por Umberto Eco se ha transformado en Donald Trump. Para visualizar el monstruo hay que superponer la cara de Mussolini y Trump. Si Mussolini fue el drama, Trump será el vodevil. Los pucheros de Donald Trump como signo de fantoche primitivo. Un año de primarias para un vasto país: pasado perfecto. Un año de primarias con autopistas: presente imperfecto. ¿Cómo adecuar las reglas al presente entre un pato cojo y un sin pato? ¿Por qué las grandes crisis generan monstruos? Las crisis suaves permiten a los listos poder evolucionar mientras que en las graves perecen y los que están en los márgenes por hábiles, rápidos, brutos, grandes o diminutos sobresalen y eng...
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