Es cierto que circulan los alimentos, pero lo hacen con un criterio nada bueno para los más necesitados, así las materia primas van de pobres a ricos y los manufacturados de ricos a pobres; estos malvenden patatas y no pueden comprar ni patatas fritas. Y si una empresa occidental se instala en un país pobre productor de patatas, introduce la mecanización en el cultivo y la automatización en la elaboración y los ciudadanos de este país no ven ni una patata cruda o frita, aunque si algunos puestos de trabajo. Además la globalización de los alimentos crea otras distorsiones: imagínese que un pollo de la tesis se pierde con un virus y que en una semana podría contaminar a los demás. ¿Las autoridades sanitarias iniciarían la búsqueda del pollo perdido? ¿Cómo podrían resolver el problema si el pollo se pierde entre países europeos? ¿Qué autoridad sería la encargada de resolverlo? ¿Y si sale de estas fronteras a quien le correspondería? Imagínese que el pollo sale de Portugal con dirección a Italia y otros pollos Italianos a Holanda, España, Portugal, etc., e imagine –ya sé que es mucho imaginar- que en Marsella dos camioneros se equivocasen al coger los tráiler después de juntarse para comer, o que en algún país el pollo esté subvencionado y los pollos van y vienen para beneficiarse de esta ¡Pobre pollo¡; por el camino podría conocer a una polla y engañarle esta con el vecino mientras está en la sombra y conocer el mundo de sus compañeros de viaje, sentirse prisionero ¡Oh pollo querido pollo¡, y tener la oportunidad de ser un fugitivo, recobrar su destino marcado y tropezar al entrar en el matadero visualizando su vida pasada.
Otra vez gracias a Joyce por el once. Cincuenta y siete temas verbales y otros. Aparece un monstruo antiguo. Es grande, fuerte, analfabeto, ataca a los débiles, se hace amigo de los fuertes, enviste a los vecinos y le es suficiente para comunicarse con ciento cuarenta caracteres. El Berlusconi descrito por Umberto Eco se ha transformado en Donald Trump. Para visualizar el monstruo hay que superponer la cara de Mussolini y Trump. Si Mussolini fue el drama, Trump será el vodevil. Los pucheros de Donald Trump como signo de fantoche primitivo. Un año de primarias para un vasto país: pasado perfecto. Un año de primarias con autopistas: presente imperfecto. ¿Cómo adecuar las reglas al presente entre un pato cojo y un sin pato? ¿Por qué las grandes crisis generan monstruos? Las crisis suaves permiten a los listos poder evolucionar mientras que en las graves perecen y los que están en los márgenes por hábiles, rápidos, brutos, grandes o diminutos sobresalen y eng...
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