El dinero es un caballo desbocado un pura sangre, necesita una silla: legislativo; un jinete con fusta: ejecutivo; un bocado: justicia, y como es un caballo ganador, para que la carrera global sea justa debe ser un hándicap; unos kilos de peso extra: impuestos. Con esta carrera ganaremos todos, el pura sangre porque a pesar de los kilos de más, tiene instinto ganador y cojera la cuerda, también los políticos jinetes, que al llevar silla con fusta y bocado al final de las bridas, no caerán por corrupción y los más necesitados con los kilos de impuestos, comida, colegios, sanidad, infraestructuras: un bienestar mundial. No se puede impedir la libertad y el dinero así vertebrado será democrático, competitivo, justo, ordenado y todos progresaremos.
Otra vez gracias a Joyce por el once. Cincuenta y siete temas verbales y otros. Aparece un monstruo antiguo. Es grande, fuerte, analfabeto, ataca a los débiles, se hace amigo de los fuertes, enviste a los vecinos y le es suficiente para comunicarse con ciento cuarenta caracteres. El Berlusconi descrito por Umberto Eco se ha transformado en Donald Trump. Para visualizar el monstruo hay que superponer la cara de Mussolini y Trump. Si Mussolini fue el drama, Trump será el vodevil. Los pucheros de Donald Trump como signo de fantoche primitivo. Un año de primarias para un vasto país: pasado perfecto. Un año de primarias con autopistas: presente imperfecto. ¿Cómo adecuar las reglas al presente entre un pato cojo y un sin pato? ¿Por qué las grandes crisis generan monstruos? Las crisis suaves permiten a los listos poder evolucionar mientras que en las graves perecen y los que están en los márgenes por hábiles, rápidos, brutos, grandes o diminutos sobresalen y eng...
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