La globalogía será la síntesis del presente global y antiglobal. La Libertad es un bien casi absoluto y viajar por el mundo sin fronteras será la culminación de ésta. El ser humano necesita expandirse, no se debe poner límites a la libertad y el dinero que ha roto las fronteras, se ha llevado por delante sistemas políticos completos. En su avance se ha saltado las reglas sociales. El dinero ha hecho su trabajo multiplicándose, ha subido todos los peldaños de la escalera global y el mundo se le ha quedado atrás. Globalogía es acompañar al dinero en la cúspide, está solo y no es bueno, el comercio le sigue de cerca pero las personas nos hemos quedado atrás. La política debe subir presto la escalera global y organizar un marco económico, político y social. Si el poder de la riqueza y su movimiento circulan por todo el planeta, éste necesita un sistema político mundial que legisle, ejecute y juzgue, unas leyes mínimas para que el juego transcurra limpio.
Otra vez gracias a Joyce por el once. Cincuenta y siete temas verbales y otros. Aparece un monstruo antiguo. Es grande, fuerte, analfabeto, ataca a los débiles, se hace amigo de los fuertes, enviste a los vecinos y le es suficiente para comunicarse con ciento cuarenta caracteres. El Berlusconi descrito por Umberto Eco se ha transformado en Donald Trump. Para visualizar el monstruo hay que superponer la cara de Mussolini y Trump. Si Mussolini fue el drama, Trump será el vodevil. Los pucheros de Donald Trump como signo de fantoche primitivo. Un año de primarias para un vasto país: pasado perfecto. Un año de primarias con autopistas: presente imperfecto. ¿Cómo adecuar las reglas al presente entre un pato cojo y un sin pato? ¿Por qué las grandes crisis generan monstruos? Las crisis suaves permiten a los listos poder evolucionar mientras que en las graves perecen y los que están en los márgenes por hábiles, rápidos, brutos, grandes o diminutos sobresalen y eng...
Comentarios
Publicar un comentario