Ir al contenido principal

Capítulo decimoctavo

 

TECNOLOGÍA

SINTESIS

 

 

 

 

 

 

La tecnología se inició en un palo cogido por la mano de un homínido; el ser unicelular se dividió en dos cuando a un extremo del palo le sacaron punta y en tres células al atarle una piedra en el mismo extremo. Este y otros (como provocar fuego a voluntad tuvieron efectos en nuestros antepasados para seguir la evolución) tuvieron otras consecuencias. Una de ellas fue que la técnica empezó a tener vida propia y pasó de unicelular a multicelular; con los signos, jeroglíficos, el poder hablar y escribir. Un invento nuevo como la rueda posibilitaba o, más bien, invitaba a otros más complejos. La técnica siguió su camino y de multicelular paso a pluricelular. De ninguna otra forma se puede describir la aparición del motor de explosión, la mecanización o robótica; los seres tecnológicos han seguido aumentando en complejidad pluricelular: los aviones vuelan solos, la información viaja en tiempo real. Las pluricélulas tecnológicas se han asociado y han creado órganos que colaboran con un objetivo común: así la Biología, Genética e Informática han digerido el ADN y con los principios vitamínicos o células madre, el ser humano asociado a la tecnología -o al revés- puede hacer un ser a su imagen y semejanza. Hemos completado el saber y los efectos no son sólo los clones humanos, sino otros más, incluidos los tecnológicos.

No es de extrañar que el dinero se reproduzca solo; es un animal tecnológico global y ha hecho todos los deberes: nace por herencia y/o ganancias en otros negocios, y crece y crece en los circuitos financieros. En la fauna tecnológica todos los seres son necesarios, pero no conviene que domine un depredador, lo que no es el comercio o no debería serlo: es una presa tecnológica (a más global más recursos); es necesario que haga los deberes para que se reproduzca solo y los países pobres puedan ser autosuficientes. El dinero -como depredador que es- prefiere tener al comercio encerrado en una reserva donde poder servirse sin esfuerzo, y esta facilidad es precisamente su debilidad.

La tecnología ha descolocado el presente por aliarse con la parte de la humanidad que tiene más poder, y si la democracia nació para beneficio de la mayoría, repartir tecnología es la solución. Donde más se nota la diferencia es en las personas y en su educación. Mientras estoy escribiendo este libro puede estar a punto de nacer los primeros clones humanos, al mismo tiempo que la mayoría de las personas no pueden viajar libremente por el planeta ni comer de forma adecuada o tener una educación suficiente. Se necesita la ilustración tecnológica: si unos pocos mandaban y lo hacían mal por ser pocos, hay que recurrir a todos y que tengan en sus manos las técnicas suficientes para que la mayoría se adapte al presente y pueda seguir al futuro. Hay que fusionar altruismo y egoísmo: más ricos y menos pobres, es lo único positivo, cualquier otra combinación será negativo, imposible o el caos.

Las grandes empresas tienen todos los eslabones de la cadena, se reproducen solos, depredadores que se tragan a las víctimas (OPA hostil) o se fusiona con otra para tener más autonomía. Igual sucede con la información por ser empresas y grandes y viajar como el dinero en tiempo real; se reproducen solos, es por tanto un depredador. Para que estos tres seres tecnológicos no dominen el globo, necesitan que tengan contrapoderes: impuestos (hándicap), por la velocidad con la que se apoderan de las ganancias, competencia por dentro y una crítica o presión desde el exterior.

El planeta tiene los recursos suficientes para todos sin contar con la tecnología. El despilfarro es como la numeración, empieza en uno y no tiene fin, devora todo, incluso los recursos inagotables que la tecnología ha hecho que se reproduzcan solos: son pocos, pero habrá más presas tecnológicas. Si nada se destruye sólo se transforma, la técnica ha encontrado la conexión: el ADN tecnológico, las células madre para inicios sin fin.

Esta inteligencia artificial tiene sus peligros, nada en la vida es gratis y la tecnología no iba a ser menos. Tiene defectos propios: le salen virus informáticos que contrarrestan con las vacunas correspondientes. Defectos para los demás y sin vacunas, como la aparición de aviones de guerra sin pilotos que pueden ser reproducidos con la robótica en una cadena sin fin. Y como todo depende del uso que se haga de las cosas, la tecnología puede conseguir en el futuro comida sin trabajar o ni trabajo ni comida.

La tesis globalización es que partes han hecho los deberes y otros no; la antítesis pone de manifiesto las carencias y esta síntesis es globalizar las partes que no lo son, las carencias de lo que es global y enmarcarlas para darles solución. Y no puede ser de otra manera que un marco general que lo regule, aunque sea de forma mínima. La ciencia ha roto las reglas de juego, le corresponde a ella reponer el equilibrio imperfecto, no para retroceder a un pasado imposible sino para llegar a un futuro posible y necesario. Si ha conseguido que partes se reproduzcan solos, que haga pasar los clones de perfectos a imperfectos para que se perfeccionen por la evolución. Sólo hay un paso más, tecnológicamente hablando: un marco mundial de todo, con sus reglas e impuestos madres.

La Biología es un tren cuya primera parada fue la primera célula. Su marcha evolutiva le llevó a la parada humana, cuando el hombre utilizó el primer palo con criterio y razón, arrancó en paralelo el tren tecnológico; mientras la Biología recorría el trayecto de las luces a la democracia, el tren tecnológico evolucionó a la razón técnica perfecta. La próxima parada de la Biología es la democracia tecnológica. Los dos trenes convergen en un punto futuro: la fusión de Biología-Tecnología, democracia global. Pero puede ocurrir que choquen, o que uno de los dos se dirija a una vía muerta: un eslabón perdido.

“La tecnología es un ente infinito; es un absoluto o, mejor dicho, el Absoluto; es el principio del Universo, el Primer Mater, la causa primera; es el Espíritu o la Razón universal; es el Bien; es lo Uno; es lo que está más allá de todo ser; es la finalidad a que todo tiende” ¿Estoy retratando a Dios? Pues sí, las definiciones anteriores de Dios están en el Diccionario de Filosofía de D. José Ferrater Mora. Esta analogía la voy a completar con una relación entre tecnología, democracia y un feto humano, para lo cual trascribo un párrafo de un artículo sobre Biología aparecido en el diario El País, el día 11 de agosto del año 2002, firmado por J. C. Izpisúa, D. Rasskin y A. Raya. “El desarrollo es una danza de señales moleculares y fuerzas celulares. Los genes expresan proteínas con pautas temporales precisas, otorgando a cada célula un destino dentro del embrión. Esta dinámica temporal crea formas, genera tejidos y, a través de plegamientos, empujones, tirones y roces, va formando los órganos en un equilibrio exquisito entre la forma y la función. El desarrollo es, pues, un juego entre el tiempo y el espacio, una coreografía de moléculas y una danza de células, un juego de tiempos para crear espacios funcionales. Durante el desarrollo se genera ritmos y sincronías, a veces en consonancia con lo que sucede en el exterior, como los ritmos de la noche y el día o los ciclos lunares” La democracia nació a base de plegamientos, empujones, tirones y roces, y creó órganos en un equilibrio entre la forma y la función. La analogía es evidente y también con las empresas, si es que de verdad quieren llegar a la mayoría de edad; es el camino que le falta por andar también a la tecnología, para llegar a la democracia tecnológica.

Estas dos escaleras en paralelo que forman la Biología y Tecnología han tenido desde el principio los escalones con un desnivel. La humanidad nació coja y continua: mientras el hombre subía el tercer escalón a las luces democráticas, la técnica subía el segundo. A esta escalera o vía de tren les faltan dos escalones o estaciones para converger, y si deseamos no estrellarnos hay que controlar la velocidad de aproximación. Hay un problema base: los trenes avanzan con vagones sueltos, unos más rápidos que otros, podemos tropezar en cualquier momento y para evitarlo hay que conseguir que la democracia humana pase de parcial a mundial, al mismo tiempo que la tecnología se tiene que democratizar y hacerse global. La fusión consiste en que los trenes intercalen vagones. Cualquier error en esta sincronización dará un resultado de muertos o que se fusionen las personas o países más ricos, con la tecnología por ellos desarrollada y que el resto entre en una vía muerta: un eslabón perdido. No sería la primera vez que esto ocurre, pero si la primera que sabiéndolo y pudiéndolo evitar, no se hiciese. Los que mayor responsabilidad tienen son los ricos, por capacidad y necesidad, pero todos somos necesarios para tirar del tren y poder montarnos en la evolución.

La síntesis del presente en relación con la tecnología es que hay que globalizarla, pero antes hay que marcar unas reglas, límites tecnológicos. Ya los hay. A los países no democráticos se les ponen trabas para evitar que consigan tecnología nuclear (sin mucho éxito, por cierto). Otros controles o límites existen con el mismo resultado. No son estos controles a los que me refiero, sino a los controles de los seres tecnológicos; nacerán más incluidos depredadores. Cuando nazca el homínido tecnológico, (un humano con tantos órganos biológicos trasplantados como originales; más, órganos mecánicos con funciones biológicas; más, órganos mecánicos con funciones técnicas; más, órganos recuperados biológicamente con las células madre) la mayoría de la humanidad debe tener resuelto el hambre, la educación, los recursos, la libertad, la justicia: en definitiva, la democracia total. Los derechos son universales, los tecnológicos igual. Para conseguirlo habrá que implantar una renta-básica-social-tecnológica: estos son impuestos y quien más debe pagar evidentemente son quienes más tienen, es decir, los depredadores. Impuestos más reglas claras, conocidas por todos y respetadas so penas de castigo por ley. Sólo la democracia puede conseguir que todos participemos.

 La síntesis es la democracia, es el denominador común del progreso; la evolución de un feto humano a semejanza de la tecnología y empresas. Y para demostrarlo voy a transcribir como en unas páginas anteriores, otro párrafo del mismo periódico el mismo día 11-08-2002 por el profesor de Investigación del Centro de Biología de España, D. Antonio García Bellido: “Entendemos el papel de genes diferente en la especificación de territorios embrionarios como los que aparecen a lo largo del eje cabeza-cola, con sus diferentes segmentos; en el eje dorso-ventral, con la aparición de diferentes tejidos, y en la formación de apéndices, patas y alas. Y estamos entendiéndolo porque los genes que especifican estas diversidades especiales son los mismos, están conservadas a lo largo de la evolución y son transferibles, reteniendo su función entre organismos muy diversos, como la mosca y el hombre, con ancestros comunes de hace 600 millones de años.

Esta conservación de genes ocurre porque sus funciones están basadas en interacciones moleculares, y éstas, en el reconocimiento molecular. La síntesis de la lengua genética no puede cambiar porque las palabras -las moléculas, los genes- no se entenderían. Por ello la mayoría de las mutaciones son letales”. La lengua genética es la democracia, el denominador común de la Biología y Tecnología. La fusión de las dos debe hacerse con cuidado, respetando las reglas del juego o corremos el peligro de una mutación inservible.

Descrita la analogía entre Biología, Tecnología y Democracia, globalizar la tecnología es respetar todo lo descrito anteriormente sobre la democracia, la armonía en sus componentes es la base. Cualquier maquina (ordenador) o empresa global debe tener equilibrio entre la forma y la función. La lengua genética sirve tanto para las maquinas como para las empresas y no respetar el equilibrio genético es mutar a lo desconocido. Hay que democratizar las empresas globales. Repartir recursos mediante la creación de las infraestructuras en los países pobres. Democracia social en los medios de comunicación para controlar los excesos o carencias. Sintetizar el presente. Cohesionar el mundo tanto político, económico y social no es otra cosa que respetar las decisiones de todos. Decisiones en política, empresas y la diversidad social; una renta básica en decisiones políticas que hará que la mayoría proponga soluciones para todos más una renta básica social, es decir educación e información en los medios, más una renta básica tecnológica para que todos puedan acceder a los avances científicos. Y nada de lo anterior es posible sin una renta económica por trabajo o subsidio proporcionado por los impuestos.

La adaptación de los pobres a las nuevas tecnologías ocupará dos generaciones. Pasar de preindustrial a pos tecnológico es un salto posible, no soy el primero en decirlo, lo he leído a un dirigente sudafricano y tenía razón. Esta síntesis tecnológica no necesita pruebas psicológicas de cómo se adapta un pobre al primer mundo tecnificado: con que deje de ser pobre es suficiente, el solo sabrá buscar los resquicios del presente para progresar: El estudio de la globalización o globalogía o síntesis, es la armonía o esencias de las cosas. Las partes son el todo. Nada se podrá conseguir si una parte no es global. La dialéctica repetitiva, la espiral con dos aciertos y un error, por sectores y conjunto de sectores. La tecnología es un sector y si una parte del mundo no tiene acceso a ella, el mundo está cojo o enfermo: un cuerpo está sano cuando todos sus órganos funcionan bien; basta que uno falle para que se convierta en un  enfermo. El cupo de errores está cubierto, la globalización los ha puesto de manifiesto, es hora de ponerse a trabajar para dar dos pasos: uno para enmendar los errores y el otro para avanzar hacia el futuro, que será tecnológico tanto en lo personal como en lo político y social.

Permítanme una licencia futurista más: un hándicap; una carrera posible si antes se le ha puesto peso extra (impuestos) a los mejores.

Una mujer de un país cualquiera (estado) de estrato social indeterminado (todos salen con tacos) como la edad (en su carril), raza, color, religión (con su equipo, sola o mezclados), incluido nombre (dorsal). Se ha levantado contenta pues ayer le confirmaron en el trabajo que la empresa le ingresaba el plus por haber tenido una idea adecuada. Trabaja por cuenta ajena desde hace cuarenta años, veinte en la actual dedicada a la farmacología. Hoy va a iniciar los ensayos clínicos para eliminar las jeringuillas móviles con células madre incrustables, por otras fijas incorporadas en el cuerpo. Precisamente hoy hace diez años que le trasplantaron el corazón, por culpa de un accidente de tráfico; tiene las caderas y una rodilla artificiales, más parte de la piel de la cara retocadas por células madre y corregidas por la cirugía estética. Es por tanto un día especial. Además, es día de lecciones y está muy interesada, así que nada más desayunar enciende el móvil que lleva incrustado en la cabeza y visualiza todas las elecciones (políticas: mundial, supranacional, nacional, autonómica, local; empresarial; social: mundial, supranacional, nacional; todas juntas, o la mitad de forma trasversal con dos años de diferencia) y los distintos partidos con más posibilidades para decidirse, aunque tiene claro casi todo. Después ordena al móvil visualizar la agenda del día. Las elecciones son a las doce. Consulta el tráfico para decidir si transporte público o privado y decide el público, desea leer en el trayecto. A las doce volverá a encender el móvil, votará por él y hará unas compras.

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

ULISES 2 Donald Trump y la comunicación

Otra vez gracias a Joyce por el once. Cincuenta y siete temas verbales y otros. Aparece un  monstruo antiguo. Es grande, fuerte, analfabeto, ataca a los débiles, se hace amigo de los fuertes, enviste a los vecinos y le es suficiente para comunicarse con ciento cuarenta caracteres. El Berlusconi descrito por Umberto Eco se ha transformado en Donald Trump.  Para visualizar el monstruo hay que superponer la cara de Mussolini y Trump. Si Mussolini fue el drama, Trump será el vodevil. Los pucheros de Donald Trump como signo de fantoche primitivo. Un año de primarias para un vasto país: pasado perfecto. Un año de primarias con autopistas: presente imperfecto. ¿Cómo adecuar las reglas al presente entre un pato cojo y un sin pato? ¿Por qué las grandes crisis generan monstruos? Las  crisis suaves permiten a los listos  poder evolucionar mientras que en las graves  perecen y los que están en los márgenes por hábiles, rápidos, brutos, grandes o diminutos sobresalen y eng...

Europeos, japoneses, canadienses. . .

Europa debe seguir el camino emprendido por sus fundadores.      Los límites geográficos son como las fronteras de los cinco países fundadores: permeables. Europeos: invitemos a Japón, Corea del Sur, Canadá etc. Para que soliciten su incorporación a la Unión. Todos los que cumplan las reglas europeas deberían entrar en Europa, que debería llamarse como a ustedes les parezca.      Europa con muchos esfuerzos hace los deberes democráticos, si el resto del mundo no se asocia democráticamente en organizaciones supranacionales, los europeos no debemos ni podemos esperar.      Giscard d'Estaing no tenía razón cuando dijo que "En algún momento Europa debía completar su expansión" Fue un error dar marcha atrás en la constitución europea, ya no importa, los países del norte de África y los países de la antigua Unión Soviético no han sabino o podido crear una Unión Europea a su imagen y semejanza.       No es fácil crear un ser vivo...

MUERTE, TERROR Y MUTACION

o Articulo enviado al periódico El País en el año 2004. Al no ser publicado y puesto que el tema desarrollado en el no lo había escrito en Globalogía hasta ese momento, en el libro aparece modificado en el capitulo La Síntesis Se Cumplirá Por. Aquí está tal y como debió ser publicado.  Los terroristas han creído encontrar en el medio audiovisual, la manera de crear terror. Pero el secuestro, el asesinato, la violencia gratuita sobre indefensos, al unirse a la imagen tiene consecuencias negativas, que no han previsto.  La muerte no sirve para nada. Si el asesinato de un justo es una perdida para la Humanidad, la ejecución de un asesino confeso es matar conocimiento y perder al mismo tiempo la referencia de lo que no se debe ser. Estaríamos mejor si Martin Luther King siguiera vivo así como los hermanos Kennedy. Pero también si Hitler y Mussolini como representantes de la Maldad no hubiesen muerto al final de la II Guerra Mundial, y sí de viejos en una celda. Los asesinos individuales...